

Este proyecto surge de una ficción arqueológica: la aparición de la portada de un vinil perdido, hallado en el antiguo panteón de San Juan Parangaricutiro, el pueblo sepultado bajo la lava tras la erupción del volcán Paricutín en 1943. La leyenda cuenta que aquel disco (grabado posterormente a la muerte de la autora original, por voluntad de su nieta) contenía un corrido que narraba el preciso momento del nacimiento del volcán, pero nunca se encontró el vinil completo, sólo su carátula maltratada y algunos fragmentos de audio. Esta pieza propone reconstruir ese vinil como un archivo sonoro ficcional, en diálogo con los modos en que la tierra, el fuego y la voz humana registran su historia. Se trata de una investigación artística que combina mitología, sonido y materia volcánica, cuestionando qué entendemos por archivo y cómo lo ficcional puede funcionar como una forma de memoria colectiva.
1. El objeto—la reconstrucción material del vinil, su portada, y fragmentos de audio intervenidos con sonidos de lava, viento y
canto.
2. El relato oral —la escritura y grabación de un corrido que cuenta la historia del nacimiento del volcán desde una voz femenina
que intenta comprender la tierra al desmoronarla, una heredera de las montañas, las aguas y los rezos.
El vinil perdido se convierte así en un umbral entre lo vivo y lo olvidado, una excavación sonora donde el mito del Paricutín renace a
través del eco de una canción que nunca existió —y que sin embargo, todos recordamos.
I Cuentan que en tierras del viento
una mujer se agachó,
quiso entender las montañas
y la tierra le habló.
Le dijo: “Soy fuego y agua,
soy raíz y temblor,
si me quiebras con tus manos<br>nace el mundo, y humo echó”
II
De su pecho brotó una ofrenda,
un puño de tierra y un pliegue interior,
la sierra se hizo humo
bajo el peso del umbral.
“Si extiendes tu mano y la cierras, guardando mi cuerpo en los pliegues tu palma, se nace una volcán”
dijo en erupción,
“soy la entraña de los tiempos,
útero del mundo, volcán en tu corazón.”
III
En San Juan todos duermen,
bajo polvo de ardor,
pero un cuerpo cenizo
guarda aún su rezo.
Nadie sabe si fue cierto,
si existió aquel temblor,
sólo el viento recuerda,
lo que la memoria ya olvidó.
IV
La mujer, hecha rezo,
se volvió rumor y fin,
se mezcló con la ceniza,
y aprendió a existir.
Porque el fuego no destruye,
sólo cambia de sentir,
y del vientre de la tierra
vuelve el cuerpo a surgir.
Archivo Paricutin es una iniciativa de Circuito Estudio y Chak Tuun.
Realizada con el respaldo del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), a través del Apoyo a la conformación y preservación de acervos cinematográficos.